Agosto de 1878. Gregory Dalton, cansado de las inclemencias del lejano oeste y huyendo de un pasado atormentado por disputas y enemistades, decide abrir un saloon en las lejanas e inhóspitas costas de la Florida. Esperanzados y ávidos de nuevas aventuras, varios pueblerinos, incluidos los temibles hermanos Benson, deciden ir con él y fundar una nueva comunidad.
Dalton se dispone a buscar un lugar perfecto y lo encuentra al seguir las indicaciones de un mapa presente en un libro sobre leyendas del oeste que leía en su infancia. Ya tiene un nuevo destino: una isla paradisíaca.
Dalton parte con los pueblerinos llenos de esperanza y excitación por lo que vendrá. Con mucho esfuerzo y pasión instalan la nueva ciudad, a la que llaman “La Pobladora”, y comienzan una nueva vida, disfrutando las mañanas, bronceándose al sol, surfeando y tomando piña colada.
De todas maneras, Dalton no se adapta con facilidad a la nueva vida y no puede dejar atrás algunas viejas costumbres, como las bebidas fuertes a toda hora y los clásicos vaqueros con botas.
Aún así, la vida era todo lo perfecta que podía ser y la armonía gobernaba la nueva ciudad. Lo que no sabían y pronto descubrirán estos intrépidos vaqueros es que una maldición acechaba aquellos paradisíacos parajes. Hordas de terroríficos zombies, hambrientos de cerebros, los esperaban agazapados detrás de los médanos.
Dalton se dispone a buscar un lugar perfecto y lo encuentra al seguir las indicaciones de un mapa presente en un libro sobre leyendas del oeste que leía en su infancia. Ya tiene un nuevo destino: una isla paradisíaca.
Dalton parte con los pueblerinos llenos de esperanza y excitación por lo que vendrá. Con mucho esfuerzo y pasión instalan la nueva ciudad, a la que llaman “La Pobladora”, y comienzan una nueva vida, disfrutando las mañanas, bronceándose al sol, surfeando y tomando piña colada.
De todas maneras, Dalton no se adapta con facilidad a la nueva vida y no puede dejar atrás algunas viejas costumbres, como las bebidas fuertes a toda hora y los clásicos vaqueros con botas.
Aún así, la vida era todo lo perfecta que podía ser y la armonía gobernaba la nueva ciudad. Lo que no sabían y pronto descubrirán estos intrépidos vaqueros es que una maldición acechaba aquellos paradisíacos parajes. Hordas de terroríficos zombies, hambrientos de cerebros, los esperaban agazapados detrás de los médanos.
Los encuentros entre zombies y pobladores no tardan en llegar y estos valientes vaqueros conocen el terror en primer plano. Aterrorizados, empiezan a planificar el regreso pero, luego de muchos intentos fallidos, descubren con pavor que el mapa solo contiene indicaciones para llegar a la isla, pero no para salir de ella. En vez de organizarse y comenzar a planear la salida, los vaqueros empiezan a dividirse, a pelearse y a echarse culpas entre ellos.
Dalton, desesperado al ver que se sueño se derrumba en las peleas incesantes, vuelve al libro y descubre, finalmente, un mensaje cifrado: la única salida para él y sus compañeros es un antiguo mapa pirata oculto en una botella en el mar.
Esta botella no sólo será su salvación, sino también su perdición: nuevamente, en lugar de unirse contra el enemigo, los vaqueros se dividen en dos bandos y comienzan a pelearse por ver quién consigue primero el anhelado mapa.
Viejos rencores salen a la luz entre Dalton y los hermanos Benson y, luego de una acalorada discusión, los hermanos deciden romper el libro y convencer a la comunidad para enfrentar a los zombies. Confiados en que pueden vencerlos, no están dispuestos a abandonar el paraíso.
Pero Dalton y su grupo se disponen a encontrar la botella con el mapa. En el momento en que dan con la localización tiene lugar la más sangrienta de las batallas.
Aquellos que han sido lo suficientemente precavidos como para conservar sus armas de fuego, no dudan en disparar contra sus ex – camaradas. Los demás se enredan en salvajes y cruentas golpizas, sin advertir que mientras tanto, los zombies ganan terreno.
Dalton logra escapar de la batalla en un bote y encuentra el mapa. Desesperado, entiende que ese es el momento para escapar y decide dejar a todos atrás. Habiendo podido llevarse consigo a alguno de sus compañeros, el miedo lo domina y no deja que nadie lo acompañe. Incluso, tirotea hasta la muerte a los que quieren sumarse a su camino. Teme lo peor: que alguno de sus coterráneos se haya convertido en zombie.
Vuelve al oeste en el total anonimato e inventa una historia que lo erige como héroe y libertador. Y a pesar de que por las noches la culpa lo atormenta, decide seguir con su vida de falsos honores y aplausos injustos.
Dalton, desesperado al ver que se sueño se derrumba en las peleas incesantes, vuelve al libro y descubre, finalmente, un mensaje cifrado: la única salida para él y sus compañeros es un antiguo mapa pirata oculto en una botella en el mar.
Esta botella no sólo será su salvación, sino también su perdición: nuevamente, en lugar de unirse contra el enemigo, los vaqueros se dividen en dos bandos y comienzan a pelearse por ver quién consigue primero el anhelado mapa.
Viejos rencores salen a la luz entre Dalton y los hermanos Benson y, luego de una acalorada discusión, los hermanos deciden romper el libro y convencer a la comunidad para enfrentar a los zombies. Confiados en que pueden vencerlos, no están dispuestos a abandonar el paraíso.
Pero Dalton y su grupo se disponen a encontrar la botella con el mapa. En el momento en que dan con la localización tiene lugar la más sangrienta de las batallas.
Aquellos que han sido lo suficientemente precavidos como para conservar sus armas de fuego, no dudan en disparar contra sus ex – camaradas. Los demás se enredan en salvajes y cruentas golpizas, sin advertir que mientras tanto, los zombies ganan terreno.
Dalton logra escapar de la batalla en un bote y encuentra el mapa. Desesperado, entiende que ese es el momento para escapar y decide dejar a todos atrás. Habiendo podido llevarse consigo a alguno de sus compañeros, el miedo lo domina y no deja que nadie lo acompañe. Incluso, tirotea hasta la muerte a los que quieren sumarse a su camino. Teme lo peor: que alguno de sus coterráneos se haya convertido en zombie.
Vuelve al oeste en el total anonimato e inventa una historia que lo erige como héroe y libertador. Y a pesar de que por las noches la culpa lo atormenta, decide seguir con su vida de falsos honores y aplausos injustos.

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