
Agosto de 1878. Gregory Dalton, cansado de las inclemencias del Lejano Oeste y huyendo de un pasado atormentado por disputas y enemistades, decide irse y abrir un saloon en las lejanas tierras de Persia. Esperanzados y ávidos de nuevas aventuras, varios pueblerinos, incluidos los temibles hermanos Benson, deciden ir con él y fundar una nueva comunidad.Entusiasmados por la nueva vida que están a punto de comenzar, los vaqueros devenidos marineros construyen un enorme barco y zarpan hacia el nuevo destino. Pero pronto descubren que la destreza con el revólver no les sirve de mucho en altamar: un fuerte temporal los azota, y luego de unas horas de luchar contra el inclemente tiempo, naufragan en costas desconocidasAgotados y desesperados, descubren que se encuentran en una isla desierta. Atrás quedaban sus esperanzas de convertirse en exitosos comerciantes en el Oriente Medio. A pesar del cruel destino que les ha tocado en suerte, con mucho esfuerzo logran instalarse en la isla, y comienzan una nueva vida, disfrutando las mañanas, bronceándose al sol, surfeando y tomando piña colada.Dalton logra adaptarse con facilidad a la nueva vida y al clima húmedo del trópico. Sin embargo, muchos de sus camaradas no pueden dejar atrás algunas viejas costumbres, como las bebidas fuertes a toda hora y los clásicos vaqueros con botas.
Los conflictos entre los vaqueros no tardan en aparecer. Algunos quieren escapar lo antes posible de la isla y volver al hogar, otros se niegan, sosteniendo que es demasiado arriesgado. La convivencia no es fácil, y las peleas comienzan a ser cada vez más frecuentes, sobre todo entre los hermanos Benson y Dalton, que se disputan el liderazgo del grupo.
Los Benson, convencidos de que Dalton sólo quiere manipular al resto para su propio beneficio, elaboran un plan para huir de la isla. Por las noches, cuando todos están durmiendo, se adentran en el mar para buscar los restos del barco naufragado y construir con ellos una nueva embarcación. Pero dos de los vaqueros advierten lo que está sucediendo, y le cuentan a Dalton sobre el plan. Los rencores salen a la luz y tiene lugar un feroz enfrentamiento en la costa, entre los que apoyan a los Benson y los que siguen a Dalton, quien aprovecha para armar una barricada contra los hermanos.
Dalton comprende que su plan inicial ha quedado trunco, ya que en cualquier lugar del mundo las miserias humanas siempre reaparecen. Decide entonces volver a su antiguo hogar, pero esta vez solo. En la revuelta de la pelea, ve su oportunidad y la aprovecha: sigilosamente y aprovechando que nadie lo ve, roba el barco construido por los Benson y escapa, disparando incluso a quienes peleaban en su bando.
Dalton logra escapar y vuelve sano y salvo al oeste en el total anonimato. Relata su propia versión de los hechos, una historia que lo erige como héroe y libertador. Y a pesar de que por las noches la culpa lo atormenta, decide seguir con su vida de falsos honores y aplausos injustos.
Los conflictos entre los vaqueros no tardan en aparecer. Algunos quieren escapar lo antes posible de la isla y volver al hogar, otros se niegan, sosteniendo que es demasiado arriesgado. La convivencia no es fácil, y las peleas comienzan a ser cada vez más frecuentes, sobre todo entre los hermanos Benson y Dalton, que se disputan el liderazgo del grupo.
Los Benson, convencidos de que Dalton sólo quiere manipular al resto para su propio beneficio, elaboran un plan para huir de la isla. Por las noches, cuando todos están durmiendo, se adentran en el mar para buscar los restos del barco naufragado y construir con ellos una nueva embarcación. Pero dos de los vaqueros advierten lo que está sucediendo, y le cuentan a Dalton sobre el plan. Los rencores salen a la luz y tiene lugar un feroz enfrentamiento en la costa, entre los que apoyan a los Benson y los que siguen a Dalton, quien aprovecha para armar una barricada contra los hermanos.
Dalton comprende que su plan inicial ha quedado trunco, ya que en cualquier lugar del mundo las miserias humanas siempre reaparecen. Decide entonces volver a su antiguo hogar, pero esta vez solo. En la revuelta de la pelea, ve su oportunidad y la aprovecha: sigilosamente y aprovechando que nadie lo ve, roba el barco construido por los Benson y escapa, disparando incluso a quienes peleaban en su bando.
Dalton logra escapar y vuelve sano y salvo al oeste en el total anonimato. Relata su propia versión de los hechos, una historia que lo erige como héroe y libertador. Y a pesar de que por las noches la culpa lo atormenta, decide seguir con su vida de falsos honores y aplausos injustos.



